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Códigos QR: consejos prácticos

06/04/2013

Llevo un par de días juguetando con los códigos QR (si no sabes lo que son, ¡mal hecho! infórmate aquí y de paso dónales algo, que lo merecen).

Además de las curiosidades anecdóticas (como que QR viene de quick response o que se trata de un desarrollo patentado de una empresa filial de Toyota), los códigos QR son una herramienta muy versátil de la cual puedes sacar mucho partido.

Si te apetece saber más, esta es mi relación de conceptos prácticos a tener en cuenta:

  • QR vCard profanadoGenerarlos muy sencillo, hay muchos sitios web que lo automatizan por completo. Después de jugar con muchos el que más me gustó fue goqr.me por sencillez y potencia.
  • La información que puedes almacenar es muy variada. Lo más frecuente es apuntar a una URL pero hay muchas más opciones: un número de teléfono, un texto cualquiera o – mi favorita – un tarjeta de contacto completa de tipo vCard (el QR que acompaña a estas líneas es un ejemplo de alguien muy especial).
  • Incluyen varios niveles de redundancia: útil para que sean más fáciles de capturar en condiciones no ideales. A más complicado sea el sitio dónde vaya a estar  (usuarios en movimiento, fotos lejanas o baja luz) más redunda debes aplicar. Si te sientes creativo a recuperación de errores permite “jugar” con el QR, cambiando cosas, añadiendo logos pequeños…
  • Son bastante tolerantes con los colores, puesto que la identificación se hace por contraste. Mientras que el fondo sea “razonablemente claro” y los puntos de información “suficientemente oscuros” se leerá bien. Lo óptimo es usar negro sobre blanco porque tiene máximo contraste, pero existe margen para ser creativo.
  • El tamaño sí importa. Ten en cuenta que en la mayoría de las ocasiones quién vaya a intentar leer tu código QR no va a estar parado, en una zona bien iluminada, a una distancia cómoda y con un móvil de última generación de 8 megapixeles con modo macro, zoom óptico y autofocus. Experimenta con escenarios variados y móviles de gama media-baja para asegurarte de que todo el mundo pueda capturar tu QR a la primera en la mayoría de los casos (ante la duda, hazlo más grande). Por Internet se comenta que una regla que funciona bien es “tamaño del QR = distancia de lectura normal / 10”.
  • La cantidad de información también importa. A más datos, más complejo y denso se vuelve el QR, y más grande hay que hacerlo para que pueda leerse bien. Experimenta con menos campos, URLs más cortas (que no acortadas), etc.
  • No todos los generadores son capaces de codificar todos los campos, ni todos los lectores son capaces de interpretarlos. La “implementación parcial del estándar” es un mal extendido, sí. Conviene hacer pruebas y asegurarse de que la información que quieres transmitir se codifica correctamente y puede leerse por los lectores más habituales.
  • Conviene “aislar” el código QR para mejorar su legibilidad con un pequeño margen alrededor que sea del mismo color que el fondo.
  • Olvida la televisión. Si has leído hasta aquí seguro que eres capaz de llenar un folio con explicaciones de por qué poner un código QR en la tele no puede funcionar… ah, y olvida la radio también (jejeje).
  • Esta es de perogrullo: antes de liberar un código QR al mundo, revísalo. Varias veces, por si acaso. Desde varios móviles, con diferentes lectores.

Además de los consejos meramente técnicos, hay otros aspectos a tener en cuenta desde el punto de vista de negocio en caso de que quieras ir un paso más allá en la utilización del QR como herramienta de comunicación y marketing.

  • Enfoca el QR como una “alternativa inteligente” a los mecanismos tradicionales, no como un sustituto. Recuerda que la respuesta por defecto ante un QR es la indiferencia: muchos no saben lo que es ni quieren saberlo, otros tantos no tienen smartphone y otros tienen smartphone pero no un lector instalado… digamos, siendo muy generosos, que la cantidad de personas que van a saber sacar partido a tu QR va a ser muy baja salvo que tu público esté muy segmentado y sea especialmente techie. Así que recuerda acompañar el QR con datos “en cristiano”.
  • Gestiona el ciclo de vida del código QR. ¿Qué pasará con el mismo en 1 mes o 1 año? Planifica según la longevidad del contenido:
    • Largo plazo, por ejemplo la URL de una empresa (que no se espera que cambie). Estos códigos QR ofrecen la máxima libertad y pueden usarse en multitud de formatos (publicidad online, periódicos, revistas, libros impresos, logotipos, pinturas en paredes, merchandising…).
    • Corto plazo, por ejemplo la URL de un evento puntual (tiene fecha de caducidad). Hay que estudiar caso por caso, siempre siendo flexibles, pero evitando que el QR de problemas a la larga. Se puede optar por medios muy controlados como la publicidad online (tú decides en qué fechas aparece tu anuncio), medios impresos fuertemente perecederos (flyers y periódicos, que tienen una vida útil de un día o menos) o medios que la gente asume que “se conservan caducados” (camisetas de eventos, revistas especializadas…).
  • En todo caso, siempre se debe aplicar una filosofía de “fallar con elegancia”. Tarde o temprano un QR errante hará que un usuario se tope con datos obsoletos. En el caso de URLs, como mínimo deberías personalizar la página de “Error 404” para que sea simpática y amigable, evitando enfados y frustraciones (¿conoces esta?), si se trata de un texto incluir alguna referencia a la validez temporal del contenido… En definitiva, ser previsores y facilitar la vida a los usuarios.

Ah, por último, un consejo a nivel de usuario: los códigos QR representan un riesgo de seguridad. No pueden incluir “código malicioso” por sí mismos, pero pueden apuntar a cualquier URL, por lo que es importante aplicar los mismos criterios de sentido común que en el día a día de internet. ¿Confío en la fuente del QR? ¿La URL parece confiable, o hay algo raro? ¿Confío tanto en la fuente como para abrir una URL acortada sin saber lo que hay detrás? (la respuesta a esto último debería ser no casi siempre, por cierto).

Espero que haya servido de alguna utilidad, si alguien quiere aportar algo más o contar alguna experiencia adicional relacionada con el mundillo de los QR, tiene la puerta abierta a los comentarios.

Anexo: códigos QR dinámicos.

Para ofrecer una visión más completa, y visto que lo mencionan en los comentarios, existen los llamados “QR dinámicos” en los cuales el propietario del código tiene un nivel de control muy superior. En general se utilizan para poder cambiar a discreción la URL de destino de un código ya impreso, de forma que esta nunca quede obsoleta (por ejemplo, apuntando a la campaña actual en lugar a la campaña anterior). También ofrecen una capa de inteligencia analítica muy interesante.

En cualquier caso, se trata de un término que lleva a confusión. Todos los códigos QR son estáticos por definición, puesto que una vez creados no tiene “propiedades mágicas” para cambiar. Si lo imprimes en un cartel, impreso queda de por vida y la información codificada en el mismo es la que es.

Lo que sucede realmente es que  “QR dinámico” es una forma muy elegante de hacer referencia a “un código QR estático que apunta a una URL sobre la que se ha montado inteligencia web“. En otras palabras: en vez de apuntar a una página web final (como http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada) te dirige a una URL inteligente que se puede reconfigurar (del estilo a lo que se hace con los acortadores como http://bit.ly/bAYJhx). Esta página inteligente puede redirigir al usuario a otra URL, realizar analíticas web avanzadas, etc. Vamos, que la magia y el dinamismo no está en el QR sino en la página web de destino.

En resumen, que abren todo un mundo de posibilidades para el que los lanza (control, análisis) y también varias preocupaciones para el que los recibe (seguridad, privacidad), pero en cualquier caso han llegado para quedarse y su utilización está en auge.

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  1. Gracia
    08/04/2013 a las 11:00

    Hola,

    Buen artículo, muy interesante todo.

    Yo utilizo los QR para temas de diseño publicitario. Una cosa que siempre hay que hacer es indicarle al cliente qué va a encontrar en el QR.

    Por cierto, hace poco encontré un generador muy interesante si quieres darle un toque muy personalizado a tu QR. http://www.qrsensations.com. Además puedes generar un QR imprimirlo y después cambiar la url a la que apunta, con lo que puedes reutilizarlo para varias campañas ahorrando dinero en impresiones de carteles.

    Un saludo.

  2. 09/04/2013 a las 09:48

    Muy buenas aportaciones, Gracia.

    Es cierto, avisar a receptor de qué es lo que está “detrás” del código QR es muy importante. En general el usuario “conocedor” será capaz de predecir lo que habrá “tras el telón” (una URL para la campaña en un anuncio, una vCard en una tarjeta de visita…) pero el usuario normal aprecia mucho la ayuda, sobre todo porque le hace perder el miedo a “sacar el móvil y ver lo que hay detrás”.

    No conocía QR Sensations y tiene una pinta fantástica, son capaces de hacer unos diseños muy logrados. Una pena que sus condiciones no me permitan reproducir sus diseños en este blog, puesto que he estado haciendo algunas comparativas con los QR “a pelo” que hubiesen resultado interesante publicar.

    Por otro lado los QR dinámicos exceden el ámbito de la entrada, que es muy generalista y de nivel principiante (además de que no tengo experiencia de primera mano con los mismos). Como los comentas, voy a actualizar la entrada con una nota para dar una visión más completa a la misma.

    ¡Muchas gracias por escribir!

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